Archivos de la categoría ‘Personajes’

Un pelotudo

29 Mayo 2007

En medio de la hora pico del regreso, un flaco venía chamuyándose a una compañera de la facultad o del trabajo. Para el caso da lo mismo.

En la estación 9 de Julio de la línea D se sube una mujer embarazada. Obviamente este individuo sigue alzado hablándole a la minita y no la ve (es decir, hace lo posible por no verla).

Una joven (¿por qué el 90 por ciento de las veces son las mujeres las que le dan el asiento a las mujeres embarazadas?), que estaba sentada del otro lado de este muchachito, lo interrumpe en su levante subterráneo y le dice: “Disculpá, ¿le podés dar el asiento a la embarada?”.

El imbécil, molesto porque le interrumpieron el proyecto de levante, relojeó tres veces a la embarazada, tratando de descubrir lo imposible: que no estaba embarada.

Seguramente, el débil mental soñaba con encontrar un almohadón debajo de toda la ropa de abrigo que llevaba la joven futura madre. Cosa inexistente, por cierto.

Decepcionado porque se terminó el diálogo con su minita, lanza un incomprensible: “Yo le doy el asiento, pero el lugar es tan angosto que no creo que entre”, como si la mujer, además de embarazada, pesara 250 kilos . Nada más lejos de la realidad. Pero el pibe odió tanto a esa embarazada y a la mujer que le pidió el asiento que no podía levantarse en silencio.

“Quedate sentado. No me interesa sentarme en TU asiento”, replicó muy oportunamente la futura mamá, generando un silencio sepulcral en el ambiente del subte, mientras el asiento viajó vacío dos estaciones, ante la incredulidad de todos.

El taradito volvió a sentarse en su lugar mientras que la embarazada se alejó un poco y encontró asiento en la otra punta de esa misma hilera de butacas.

Como se imaginarán, el intento de levante terminó en el mismísimo instante en el cual subió la embarazada.

Exactamente lo contrario a lo que quería este… PELOTUDO.

El Minotopo

13 Febrero 2007

MinotopoSemidios. Mitad hombre mitad topo.

Último de su raza que fue aniquilada hace  3000 años en la guerra con los dioses.

A pesar de su aspecto feroz y sus 2,50 metros de altura, alberga una gran nobleza.

Él y los de su raza fueron los creadores de los túneles.

Murió asesinado por el Dios Nurio y era el hijo adoptivo del Dios supremo Ilineo.

El latido de su corazón (tatá-tatá) aún se escucha en el subte, mientras que su alma volvió para vengar a los pobres pasajeros que sufren a su lado en cada viaje/aventura bajo la tierra.